lunes, 16 de marzo de 2026

Amar-se

 

No busquemos afuera el mapa de  nuestra casa,

porque las paredes están hechas de nuestra  propia historia.

Nos dijeron que el amor era entrega,

pero olvidaron decirnos  que nadie habita un templo vacío.

Amarse es, primero, cerrar la puerta al ruido,

ponerle cortinas de hilo a las heridas

y reconocer que nuestros  pies no están hechos para encajar,

sino para sostener el peso de nuestros  propios sueños.

Hoy no somos la hija, la madre o la espera.

Hoy somos el incendio que decide qué quemar

y la lluvia que elige qué jardín hacer brotar.

Nuestra  voz no es un eco, es el trueno original.

________Lucia D.S

Ilustración Kreaflok




domingo, 15 de marzo de 2026

leer-nos

 

A veces el domingo llega como una pausa necesaria.

El mundo baja un poco el ruido y, en ese silencio suave, volvemos a escucharnos.

Quizás sea el momento de abrir un libro, de dejar que otras voces

 —las de tantas mujeres que escribieron antes que nosotras— 

nos hablen al oído.

Porque leer también es un acto de encuentro. 

Con historias, con palabras, pero sobre todo con una misma.

Cada página puede ser un espejo, una pregunta, una puerta.

Hay libros que nos abrazan cuando estamos cansadas.

Hay otros que nos sacuden, que nos recuerdan 

quiénes somos o quiénes podríamos ser.

Por eso creemos en la lectura compartida, en la conversación, 

en el poder de reunirnos alrededor de las palabras.

 Porque cuando una mujer lee, piensa, siente y se reconoce en la voz de otra, 

algo profundo se enciende.

Tal vez hoy sea un buen día para eso:

para detenernos un momento, respirar hondo y abrir una historia.

Porque a veces un libro no cambia el mundo…

pero sí cambia la forma en que una mujer se mira a sí misma...




sábado, 7 de marzo de 2026

Mujeres Libres

 


Nuestra cultura nos ha enseñado a tener miedo de nuestra propia fuerza, a ver el amor propio como una amenaza para los demás. Nos han dicho que una mujer que se elige a sí misma es una mujer peligrosa. Y tienen razón: somos peligrosas para los sistemas que nos quieren sumisas y cansadas.

Recuperar la salud de nuestra alma implica renunciar a los contratos que firmamos sin leer: el contrato de ser perfectas, el contrato de no envejecer, el contrato de no molestar. Cuando una mujer decide volver a sus bosques internos, cuando decide que su felicidad no es negociable, el mundo entero tiembla porque una mujer libre es una fuerza de la naturaleza que nadie puede detener."

________Clarissa Pinkola Estés