jueves, 30 de agosto de 2012

***INTRODUCCIÓN MUJERES QUE CORREN CON LOBOS***PINKOLA ESTES***Cap. 1, 2, 3 y 4.....









Mujeres que corren con LOBOS.doc


INTRODUCCIÓN



Cantando sobre los huesos……



Tanto los animales salvajes como la Mujer
Salvaje son especies en peligro de extinción.



En el transcurso del tiempo hemos presenciado cómo se ha saqueado, rechazado y reestructurado
la
naturaleza femenina instintiva. Durante largos períodos, ésta ha sido
tan mal
administrada como la fauna silvestre y las tierras vírgenes. Durante
miles de
años, y basta mirar el pasado para darnos cuenta de ello, se la ha
relegado al
territorio más yermo de la psique. A lo largo de la historia, las
tierras
espirituales de la Mujer
Salvaje han sido expoliadas o quemadas, sus guaridas se han
arrasado y sus ciclos naturales se han visto obligados a adaptarse a
unos
ritmos artificiales para complacer a los demás.



No es ninguna casualidad que la prístina naturaleza virgen de nuestro planeta vaya
desapareciendo a
medida que se desvanece la comprensión de nuestra íntima naturaleza
salvaje. No
es difícil comprender por qué razón los viejos bosques y las ancianas se
consideran unos recursos de escasa importancia. No es ningún misterio.
Tampoco
es casual que los lobos y los coyotes, los osos y las mujeres
inconformistas
tengan una fama parecida. Todos ellos comparten unos arquetipos
instintivos
semejantes y, como tales, se les considera erróneamente poco gratos,
total y
congénitamente peligrosos y voraces......
Continuación


Capítulo 1 – EL AULLIDO: LA RESURRECCIÓN DE LA MUJER SALVAJE......


La Loba (Cap. 1).doc

La Loba



Hay una vieja que vive en un escondrijo del alma que todos conocen pero muy
pocos han visto. Como
en los cuentos de hadas de la
Europa del este, la vieja espera que los que se han
extraviado, los caminantes y los buscadores acudan a verla.

Es circunspecta, a menudo peluda y siempre gorda, y, por encima de todo,
desea evitar cualquier
clase de compañía. Cacarea como las gallinas, canta como las aves y por
regla
general emite más sonidos animales que humanos.

Podría decir que vive entre las desgastadas laderas de granito del territorio
indio de
Tarahumara. O que está enterrada en las afueras de Phoenix en las
inmediaciones
de un pozo. Quizá la podríamos ver viajando al sur hacia Monte Albán 3
en un
viejo cacharro con el cristal trasero roto por un disparo. O esperando
al borde
de la autovía cerca de El Paso o desplazándose con unos camioneros a
Morella,
México, o dirigiéndose al mercado de Oaxaca, cargada con unos haces de
leña integrados
por ramas de extrañas formas. Se la conoce con distintos nombres: La
Huesera, La Trapera y La Loba.

La única tarea de La Loba consiste en recoger huesos. Recoge y conserva sobre
todo lo que corre peligro de perderse. Su cueva
está llena de huesos de todas las criaturas del desierto: venados,
serpientes
de cascabel, cuervos. Pero su especialidad son los lobos.

Se arrastra, trepa y recorre las montañas y los arroyos en busca de huesos
de lobo y, cuando ha
juntado un esqueleto entero, cuando el último hueso está en su sitio y
tiene
ante sus ojos la hermosa escultura blanca de la criatura, se sienta
junto al
fuego y piensa qué canción va a cantar.

Cuando ya lo ha decidido, se sitúa al lado de la criatura, levanta los brazos
sobre ella y se
pone a cantar. Entonces los huesos de las costillas y los huesos de las
patas
del lobo se cubren de carne y a la criatura le crece el pelo. La Loba
canta un poco más y la
criatura cobra vida y su fuerte y peluda cola se curva hacia arriba.

La Loba sigue
cantando y la criatura lobuna empieza a respirar.

La Loba canta
con tal intensidad que el suelo del desierto se estremece y, mientras
ella canta, el
lobo abre los ojos, pega un brinco y escapa corriendo cañón abajo.

En algún momento de su carrera, debido a la velocidad o a su chapoteo en el agua
del arroyo que
está cruzando, a un rayo de sol o a un rayo de luna que le ilumina
directamente
el costado, el lobo se transforma de repente en una mujer que corre
libremente
hacia el horizonte, riéndose a carcajadas.

Recuerda que, si te adentras en el desierto y está a punto de ponerse el sol y
quizá te has
extraviado un poquito y te sientes cansada, estás de suerte, pues bien
pudiera
ser que le cayeras en gracia a La
Loba y ella te enseñara una cosa… una cosa del alma......
Continuación






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Respuestas a esta discusión

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MARAVILLOSO QUERIDA SUSANA!!!

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Profundo, instrutivo.....hermoso, me encanto, me encanta, buscarme por dentro......GRACIAS
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Susana, mil gracias por compartir tan bellos e interesantes temas. abrazos gigantes Namaste.
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Hermoso escrito, y hace pensar de verdad lo lindo que es la mujer en todos sus aspectos

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